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Corea del Sur: la guía de viaje completa desde España
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Corea del Sur: la guía de viaje completa desde España

Todo lo que necesitas para planear un viaje a Corea del Sur desde España: documentación y normas de la K-ETA, el nuevo vuelo directo Madrid-Seúl, cuándo ir, qué ver en Seúl, Busan, Gyeongju y Jeju, qué comer y cómo moverte.

Por Viatsy Travel TeamPublicado el 23 de julio de 202612 min de lectura

Corea del Sur: la guía de viaje completa desde España

Hay destinos que te cambian. Corea del Sur es uno de ellos. El primer día en Seúl te golpea con una mezcla de palacio dinástico y pantalla de neón, de kimchi fermentado y café de especialidad servido en tazas de cerámica pintadas a mano. No es un destino fácil de resumir, y ahí está precisamente lo que lo hace tan adictivo.

Si estás planeando un viaje a Corea del Sur desde España, esta guía te da todo lo que necesitas: papeleo, la mejor época para ir, qué ver en cada ciudad, cómo moverte y qué comer. Sin paja, sin generalidades vagas.


Documentación para viajar a Corea del Sur desde España

Buenas noticias: el papeleo es mínimo.

Pasaporte, con una validez mínima de seis meses desde tu fecha de entrada. Asegúrate también de que tenga al menos una página en blanco para los sellos de entrada y salida.

Visado: no lo necesitas si viajas como turista menos de 90 días. España tiene un acuerdo de exención de visado con Corea del Sur.

K-ETA (Korea Electronic Travel Authorization): los ciudadanos españoles están temporalmente exentos de esta autorización electrónica. Corea ha prorrogado la exención para 22 países —España incluida— hasta el 31 de diciembre de 2026, así que para cualquier viaje en 2026 no tienes que tramitarla. Si viajas a partir de 2027, comprueba la norma vigente antes de reservar: salvo que amplíen de nuevo la exención, tendrás que solicitarla por internet al menos 72 horas antes de salir (10.000 wones, unos 6 euros, válida tres años y para varios viajes). Un detalle curioso que conviene saber: solicitar la K-ETA de forma voluntaria, aun estando exento, te ahorra la tarjeta de llegada de la que hablamos abajo. En cualquier caso, revisa la página oficial del Ministerio de Asuntos Exteriores de España antes de volar, porque las condiciones pueden cambiar.

e-Arrival Card: obligatoria desde el 1 de enero de 2026 para los visitantes extranjeros sin K-ETA ni tarjeta de residencia coreana. Es gratuita y se rellena en cinco minutos: la cumplimentas por internet en el portal oficial (e-arrivalcard.go.kr) durante los tres días previos a tu aterrizaje. Cuidado con las webs no oficiales que cobran por ella: la de verdad no cuesta nada.

Datos biométricos a la llegada: en el aeropuerto de Incheon todos los visitantes pasan controles de huellas y reconocimiento facial. Es rutinario y rápido.

Seguro de viaje: técnicamente opcional, pero muy recomendable. La atención médica en Corea es excelente, pero cara para los extranjeros, y los hospitales suelen pedir un depósito antes de ingresarte: una sorpresa desagradable si no vas cubierto.

Vuelos: desde 2025 por fin hay opción directa: Korean Air vuela Madrid-Seúl Incheon sin escalas (vuelo KE914, actualmente cuatro veces por semana en un Boeing 787/A350) en unas 13 horas. Desde Barcelona, o en otras fechas desde Madrid, las conexiones con una escala vía Doha, Estambul, París, Ámsterdam o Fráncfort tardan entre 16 y 18 horas en total y suelen salir más baratas. Aterrizas en el Aeropuerto Internacional de Incheon, a unos 50 km de Seúl.


Cuándo viajar a Corea del Sur: las cuatro estaciones

Corea del Sur tiene estaciones muy marcadas. Cada una ofrece algo completamente distinto, y eso es una ventaja, no un problema.

Primavera (marzo – mayo): flores de cerezo y temperaturas perfectas

La favorita de muchos viajeros europeos. Los cerezos florecen entre finales de marzo y mediados de abril, y tiñen de rosa parques, orillas de río y calles enteras. El Festival de las Flores de Cerezo de Jinhae, en la costa sur del país, es el más famoso: millones de flores en apenas unos días. Las temperaturas van de los 5 °C de marzo a los 20-24 °C de mayo, ideales para caminar todo el día sin sudar ni pasar frío.

Verano (junio – agosto): calor, monzón y festivales

El verano coreano es intenso. Julio es el mes del monzón: lluvias fuertes, mucha humedad, temperaturas por encima de los 30 °C. Si viajas en esta época, mete en la maleta ropa ligera y un buen paraguas. Dicho esto, también es temporada de festivales: el Festival del Barro de Boryeong (sí, te lanzas barro literalmente con miles de desconocidos) y las playas de Busan y Jeju en su mejor momento.

Otoño (septiembre – noviembre): la mejor estación, sin discusión

Para la mayoría de los viajeros internacionales, el otoño es la mejor época para un viaje a Corea del Sur. El cielo se despeja, las temperaturas se asientan en un rango agradable de 10 a 27 °C según el mes, y los bosques y las montañas se tiñen de rojo, naranja y dorado. Hacer senderismo en el Parque Nacional de Seoraksan o pasear entre los templos de Gyeongju bajo las hojas de otoño es, sencillamente, espectacular. Un detalle que hay que tener en cuenta: en septiembre u octubre cae el Chuseok, la fiesta coreana de la cosecha, que suele describirse como el Día de Acción de Gracias de Corea. Es un momento precioso para estar en el país, pero media Corea viaja a casa esos días, así que reserva trenes y hoteles con mucha antelación.

Invierno (diciembre – febrero): frío seco y esquí

El invierno es frío de verdad: las temperaturas bajo cero son frecuentes, sobre todo en enero. Pero el aire es seco —nada que ver con la humedad del verano— y hay nieve en las montañas del norte. Las estaciones de esquí de Pyeongchang y Yongpyong (sedes de los Juegos Olímpicos de Invierno de 2018) son de primera. Y Seúl en diciembre tiene un encanto propio: mercadillos de Navidad, patinaje sobre hielo junto al río Han y la excusa perfecta para comer tteokbokki caliente en un puesto callejero a las once de la noche.


Qué ver en Corea del Sur: las ciudades clave

Seúl: la ciudad que nunca baja el ritmo

Seúl tiene cerca de 10 millones de habitantes y la energía de una ciudad que no afloja nunca. Pero no todo es velocidad: hay capas de historia que aguantan el tipo frente a los rascacielos.

Palacio de Gyeongbokgung: el mayor de los cinco palacios de la dinastía Joseon, construido en 1395. Llega antes de las 9 de la mañana: la luz es baja, la bruma matinal no se ha levantado del todo y hay poca gente. Merece la pena alquilar un hanbok (el traje tradicional coreano) por la zona: llevarlo puesto te da entrada gratis al palacio.

Aldea Hanok de Bukchon: un barrio de casas tradicionales hanok entre los palacios de Gyeongbokgung y Changdeokgung. El truco es llegar antes de las 8:30; a partir de las 10, los grupos turísticos convierten los callejones en un embudo.

Insadong y Hongdae: dos barrios completamente distintos. Insadong tiene galerías de arte, tiendas de artesanía y Ssamziegil, un centro comercial en forma de patio en espiral con tiendas independientes. Hongdae es el barrio universitario: arte urbano, cafeterías de diseño, música en directo en plena calle.

Mercado de Gwangjang: el mercado de comida callejera más antiguo de Corea del Sur. El bindaetteok (tortita de judía mungo), a unos 5.000 wones la pieza —menos de 3 euros—, es una de las mejores cosas que comerás en todo el viaje.

DMZ (Zona Desmilitarizada): la frontera entre las dos Coreas, a unos 60 km al norte de Seúl, visitable en una excursión de un día desde la capital. Es rara, tensa y fascinante a partes iguales. Ojo: no puedes ir por tu cuenta, es obligatorio contratar un tour autorizado.

Busan: mar, montañas y el mejor marisco del país

Busan es la segunda ciudad de Corea y tiene una personalidad completamente distinta a la de Seúl. Más relajada, más marinera, con colinas que caen directamente al mar.

Templo de Haedong Yonggungsa: un templo budista del siglo XIV construido directamente sobre las rocas junto al mar. El amanecer aquí es uno de esos momentos que no necesitan filtro de Instagram.

Mercado de Jagalchi: el mayor mercado de pescado y marisco del país. Señala lo que quieres en los puestos de la planta baja, sube arriba y te lo cocinan al momento. Un festín de hoe (sashimi al estilo coreano) para dos cuesta unos 30.000-40.000 wones.

Aldea Cultural de Gamcheon: la «Santorini coreana», con casas de colores escalonadas por una ladera. Sí, es turística. Pero también es genuinamente bonita, y el barrio tiene una historia real detrás.

Playa de Haeundae: la playa más famosa de Corea. A rebosar en agosto; en octubre, casi vacía y perfecta para un paseo al atardecer.

Gyeongju: la ciudad que es un museo al aire libre

Gyeongju fue la capital del reino de Silla durante casi mil años. Hoy tiene la mayor densidad de patrimonio histórico de Corea: túmulos funerarios en medio de parques públicos, pagodas entre los arrozales y templos en las cimas de las montañas cercanas.

Bulguksa: un templo budista del siglo VIII y Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. Los jardines en otoño son otra cosa.

Gruta de Seokguram: a 8 km de Bulguksa, una cueva artificial del siglo VIII que alberga un Buda de granito de 3,5 metros. Se accede por un sendero forestal, a unos 20 minutos a pie desde el aparcamiento.

Complejo de Tumbas de Daereungwon: un parque lleno de túmulos funerarios de los reyes de Silla. Puedes entrar en la tumba de Cheonmachong y ver los objetos de oro hallados en la excavación. Entrada: unos 3.000 wones.

Jeju: la isla volcánica del sur

Jeju es otra historia. Una isla volcánica frente a la punta sur del país, con playas de arena negra, campos de azaleas en primavera, mandarinares en otoño y el Hallasan —el pico más alto de Corea del Sur, con 1.947 metros— en el centro.

Los vuelos entre Seúl y Jeju son frecuentes y baratos (desde 25-40 euros si reservas con antelación). En Viatsy podemos añadir Jeju como extensión a cualquier itinerario del país: es el complemento perfecto para un viaje a medida por Corea del Sur.


Gastronomía: comer en Corea del Sur

La comida coreana no es solo kimchi, aunque el kimchi (col fermentada con pasta de chile, ajo y jengibre) está en prácticamente todas las mesas, en decenas de variedades. Estos son los platos que no te puedes perder:

  • Bibimbap: arroz con verduras salteadas, carne, huevo y pasta de chile gochujang. La versión de lujo está en Jeonju, la capital gastronómica del país.
  • Samgyeopsal: panceta de cerdo que te haces tú mismo a la parrilla en la mesa, y se come envuelta en hojas de lechuga con ajo, ssamjang (pasta picante de soja) y kimchi. Una ración para dos cuesta unos 20.000-25.000 wones.
  • Tteokbokki: pasteles de arroz en salsa picante de chile. La versión callejera, en un puesto pojangmacha, es la mejor.
  • Japchae: fideos de boniato salteados con verduras y carne. Suave, ligeramente dulce, adictivo.
  • Haemul pajeon: tortita de marisco y cebolleta. El maridaje perfecto es el makgeolli, el vino de arroz turbio y ligeramente espumoso que se sirve en cuencos de barro.

Una comida completa en un restaurante local, no turístico, sale por 9.000-15.000 wones por persona (5-9 euros). Comer bien y barato en Corea del Sur es facilísimo.


Cómo moverse por Corea del Sur

El transporte público coreano es de una eficiencia envidiable. En serio.

Metro de Seúl: cubre prácticamente toda la ciudad y parte del área metropolitana. Las líneas van por colores, la megafonía es en coreano, inglés, chino y japonés, y los trenes pasan cada 2-3 minutos en hora punta. Compra una tarjeta T-money nada más aterrizar: la tarjeta cuesta 2.500-4.000 wones en las tiendas de conveniencia del aeropuerto, la recargas con efectivo y funciona en el metro, los autobuses e incluso algunos taxis de todo el país. El saldo que te sobre te lo devuelven antes de volver a casa.

KTX (Korea Train Express): el tren de alta velocidad enlaza Seúl con Busan en unas 2h 30min (desde 59.800 wones, unos 34 euros, en clase estándar) y con Gyeongju —estación de Singyeongju— en poco más de 2 horas. Rápido, puntual y cómodo. Reserva con antelación por la app o la web de Korail si viajas en temporada alta o en torno al Chuseok; si tienes previstos varios trayectos largos en tren, el KORAIL Pass para visitantes extranjeros puede amortizarse enseguida.

Del aeropuerto de Incheon a Seúl: el tren directo AREX Express tarda 43 minutos desde la Terminal 1 (51 desde la Terminal 2) hasta la estación de Seúl y cuesta unos 11.000-13.000 wones, algo más barato reservado por internet. El tren de cercanías de la misma línea, que para en todas las estaciones, cuesta unos 5.000 wones y tarda alrededor de una hora. Un taxi al centro de Seúl puede llegar a los 70.000-90.000 wones según el tráfico.

Taxis: abundantes, asequibles y seguros. El problema es que pocos conductores hablan inglés. La solución: lleva el destino escrito en coreano (con Google Maps es fácil copiar el texto) o usa la app Kakao T, el Uber coreano.

Conectividad: Corea del Sur tiene una de las coberturas de internet móvil más rápidas del mundo. Puedes comprar una SIM local en el aeropuerto de Incheon en cuanto aterrizas —SK, KT y LG tienen mostradores en llegadas— o, más cómodo aún, configurar una eSIM antes de salir de España.


Consejos prácticos antes de viajar

Moneda: el won coreano (KRW). Como regla general, 1 euro equivale a unos 1.750 wones, así que 10.000 wones son aproximadamente 5,70 euros. Las tarjetas internacionales funcionan casi en todas partes, pero lleva algo de efectivo para mercados y restaurantes pequeños. Avisa a tu banco antes de salir y valora usar una tarjeta sin comisiones por cambio de divisa.

Idioma: el coreano (hangul) tiene un alfabeto propio que puedes aprender a leer fonéticamente en un par de horas, de verdad. No hace falta que entiendas el significado: solo con reconocer los sonidos ya puedes leer los carteles de los restaurantes. En Seúl el inglés funciona razonablemente bien en las zonas turísticas; en las ciudades pequeñas, menos.

Seguridad: Corea del Sur es uno de los países más seguros del mundo, con índices de delincuencia bajos. Usa el sentido común en las zonas de ocio nocturno como Itaewon o Hongdae, como harías en cualquier gran ciudad.

Propinas: no se dan. En Corea del Sur no es costumbre dejar propina, y hasta puede incomodar a tu anfitrión. No dejes dinero en la mesa cuando te vayas.

Enchufes: el estándar coreano es de tipo C y F, 220 V, el mismo que en España. No necesitas adaptador.


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Viatsy es una agencia de viajes de Barcelona especializada en Asia. Diseñamos itinerarios a medida para Corea del Sur, ya sea un circuito de dos semanas que combine Seúl, Gyeongju, Busan y Jeju, o una extensión de Corea dentro de un viaje más largo por el continente.

Montamos cada itinerario desde cero en torno a tus fechas, tus intereses y tu ritmo. Sin grupos de 40 personas, sin paradas en tiendas de souvenirs. Si quieres ver qué podemos preparar para ti, echa un vistazo a nuestros viajes a Corea del Sur o escríbenos directamente.


Fuentes consultadas: Ministerio de Asuntos Exteriores de España – Recomendaciones de viaje a Corea del Sur · Organización de Turismo de Corea · Portal oficial de la K-ETA · Portal oficial de la Korea e-Arrival Card · Korail