Corea del Sur: la guía de viaje completa
Todo lo que necesitas para preparar un viaje a Corea del Sur: documentación y normas de la K-ETA, cuándo ir, qué ver en Seúl, Busan, Gyeongju y Jeju, qué comer y cómo moverte.
Datos verificados el 12 de agosto de 2026
Comprueba las normas vigentes para tu propia nacionalidad antes de reservar. Los requisitos de entrada, las exenciones de visado, los permisos, las tasas y los impuestos cambian sin previo aviso y dependen de tu pasaporte, tu ruta y el motivo de tu viaje. Esto es información general, no asesoramiento legal, migratorio, médico ni financiero: confirma tu situación con la fuente oficial del gobierno o con tu embajada o consulado más cercano antes de reservar. Viatsy no asume responsabilidad alguna por las decisiones tomadas sobre la base de este artículo.
Hay destinos que te cambian. Corea del Sur es uno de ellos. Tu primer día en Seúl te golpea con una mezcla de palacio dinástico y pantalla de neón, de kimchi fermentado y café de especialidad servido en tazas de cerámica pintadas a mano. No es un destino fácil de resumir, y precisamente por eso engancha tanto.
Si estás preparando un viaje a Corea del Sur, esta guía te da todo lo que necesitas: papeleo, la mejor época para ir, qué ver en cada ciudad, cómo moverte y qué comer. Sin relleno ni generalidades vagas.
Documentación para viajar a Corea del Sur
Buena noticia: el papeleo es mínimo.
Pasaporte, con una validez de al menos seis meses desde tu fecha de entrada. Asegúrate también de que tenga al menos una página en blanco para los sellos de entrada y salida.
Visado: Corea del Sur tiene acuerdos de exención de visado con muchos países y, al amparo de esos acuerdos, las estancias turísticas de menos de 90 días no requieren visado. Que tu pasaporte esté cubierto depende de tu nacionalidad, así que compruébalo antes de reservar.
K-ETA (Korea Electronic Travel Authorization): que esta autorización electrónica te afecte o no depende del pasaporte que lleves. Corea ha ampliado una exención temporal —que cubre una veintena larga de países y territorios— hasta el 31 de diciembre de 2026, así que para cualquier viaje en 2026 las nacionalidades incluidas en esa lista no tienen que solicitarla. Las listas publicadas enumeran ese grupo de forma distinta, de modo que no hay una cifra única que merezca la pena citar; lo que importa es si tu propia nacionalidad está en él. No sigue ninguna frontera clara: no es toda la UE, y un pasaporte portugués, irlandés, griego o checo sigue necesitando la K-ETA. Así que viajes con pasaporte español, mexicano, japonés, australiano, canadiense o sudafricano, confirma tu caso en el portal oficial de la K-ETA en lugar de darlo por hecho. Donde la exención no se aplica, la solicitud se hace en línea con al menos 72 horas de antelación a la salida (10.000 wones, unos 6 euros, con validez de tres años y varios viajes). Si viajas a partir de 2027, comprueba la norma vigente antes de reservar: salvo que se vuelva a prorrogar la exención, termina en esa fecha. Un detalle que conviene saber: solicitar la K-ETA de forma voluntaria, aunque estés exento, te ahorra la tarjeta de llegada que se explica más abajo. En cualquier caso, revisa la información oficial para tu propia nacionalidad —por ejemplo, la página del Ministerio de Asuntos Exteriores español— antes de volar, porque las condiciones pueden cambiar.
e-Arrival Card: obligatoria desde el 1 de enero de 2026 para los visitantes extranjeros que no tengan K-ETA ni tarjeta de residencia coreana. Es gratuita y se tarda cinco minutos: la rellenas en línea en el portal oficial (e-arrivalcard.go.kr) dentro de la ventana de tres días previos a la entrada, es decir, el día de tu llegada o uno o dos días antes, según la hora estándar de Corea. Ojo con las webs no oficiales que cobran por ella: la de verdad no cuesta nada.
Datos biométricos a la llegada: en el aeropuerto de Incheon todo visitante pasa por controles de huellas dactilares y reconocimiento facial. Es rutinario y rápido.
Seguro de viaje: técnicamente opcional, pero muy recomendable. La sanidad coreana es excelente pero cara para los extranjeros, y los hospitales suelen exigir un depósito antes de ingresarte, una sorpresa desagradable si no vas cubierto.
Vuelos: qué ruta te conviene depende por completo de dónde arranques. La oferta de largo radio sin escalas ha crecido: desde 2025 Korean Air vuela Madrid-Seúl Incheon sin escalas (vuelo KE914, cuatro veces por semana en un Boeing 787/A350) en unas 13 horas, una opción entre muchas. Las rutas con una escala vía Doha, Estambul, París, Ámsterdam o Fráncfort suman 16-18 horas en total y suelen salir más baratas. Sea cual sea la tuya, aterrizas en el Aeropuerto Internacional de Incheon, a unos 50 km de Seúl.
La exención de la K-ETA es lo más importante aquí: es una medida temporal con fecha de fin fijada en el 31 de diciembre de 2026, las listas publicadas enumeran los países y territorios que cubre de forma distinta, y no cubre toda Europa ni toda la UE, así que que un pasaporte esté en la lista no te dice nada sobre las personas que viajan contigo.
Cuándo viajar a Corea del Sur: las cuatro estaciones
Corea del Sur tiene estaciones muy marcadas. Cada una ofrece algo completamente distinto, y eso es una ventaja, no un problema.
Primavera (marzo - mayo): cerezos en flor y temperaturas perfectas
La favorita de muchísimos viajeros. Los cerezos florecen entre finales de marzo y mediados de abril, tiñendo de rosa parques, orillas de río y calles enteras. El Festival de los Cerezos de Jinhae, en la costa sur del país, es el más famoso: millones de flores en apenas unos días. Las temperaturas van de los 5 °C en marzo a los 20-24 °C en mayo, ideales para caminar todo el día sin sudar ni pasar frío.
Verano (junio - agosto): calor, monzón y festivales
El verano coreano es intenso. Julio es el mes del monzón: lluvias fuertes, mucha humedad, temperaturas por encima de los 30 °C. Si viajas en esta época, mete ropa ligera y un paraguas en condiciones. Dicho esto, también es temporada de festivales: el Boryeong Mud Festival (sí, te lanzas barro literalmente con miles de desconocidos) y las playas de Busan y Jeju en su mejor momento.
Otoño (septiembre - noviembre): la mejor estación, sin discusión
Para la mayoría de los viajeros internacionales, el otoño es la mejor época para un viaje a Corea del Sur. Los cielos se despejan, las temperaturas se asientan en un agradable rango de 10-27 °C según el mes, y los bosques y las montañas se vuelven rojos, naranjas y dorados. Hacer senderismo en el Parque Nacional de Seoraksan o pasear entre los templos de Gyeongju bajo las hojas de otoño es, sencillamente, espectacular. Algo que hay que tener en cuenta: en septiembre u octubre cae el Chuseok, la fiesta coreana de la cosecha, a menudo descrita como el Día de Acción de Gracias coreano. Es un momento precioso para estar en el país, pero medio Corea viaja a casa, así que reserva trenes y hoteles para esas fechas con mucha antelación.
Invierno (diciembre - febrero): frío seco y esquí
El invierno es frío de verdad: las temperaturas bajo cero son frecuentes, sobre todo en enero. Pero el aire es seco —nada que ver con la humedad del verano— y hay nieve en las montañas del norte. Las estaciones de esquí de Pyeongchang y Yongpyong (sedes de los Juegos Olímpicos de Invierno de 2018) son de primera. Y Seúl en diciembre tiene un encanto propio: mercados navideños, patinaje sobre hielo junto al río Han y la excusa perfecta para comer tteokbokki caliente en un puesto callejero a las once de la noche.
Qué ver en Corea del Sur: las ciudades clave
Seúl: la ciudad que nunca baja el ritmo
Seúl tiene cerca de 10 millones de habitantes y la energía de una ciudad que no afloja nunca. Pero no todo es velocidad: hay capas de historia que aguantan el tipo frente a los rascacielos.
Palacio de Gyeongbokgung: el mayor de los cinco palacios de la dinastía Joseon, construido en 1395. Llega antes de las 9 de la mañana: la luz es baja, la neblina matinal no ha terminado de levantarse y hay poca gente. Merece la pena alquilar un hanbok (el traje tradicional coreano) por la zona: llevarlo puesto te da entrada gratis al palacio.
Pueblo hanok de Bukchon: un barrio de casas tradicionales hanok entre los palacios de Gyeongbokgung y Changdeokgung. El truco está en llegar antes de las 8:30, porque a partir de las 10 los grupos de turistas convierten los callejones en un embudo.
Insadong y Hongdae: dos barrios completamente distintos. Insadong tiene galerías de arte, tiendas de artesanía y Ssamziegil, un centro comercial en espiral lleno de comercios independientes. Hongdae es el barrio universitario: arte urbano, cafeterías de diseño, música en directo en plena calle.
Mercado de Gwangjang: el mercado de comida callejera más antiguo de Corea del Sur. El bindaetteok (tortita de judía mungo), a unos 5.000 wones la pieza —menos de 3 euros—, es una de las mejores cosas que comerás en todo el viaje.
DMZ (zona desmilitarizada): la frontera entre las dos Coreas, a unos 60 km al norte de Seúl, visitable en una excursión de un día organizada desde la capital. Es extraña, tensa y fascinante a partes iguales. Ojo: no se puede ir por libre, es obligatorio un tour autorizado.
Busan: mar, montaña y el mejor marisco del país
Busan es la segunda ciudad de Corea y tiene una personalidad completamente distinta a la de Seúl. Más relajada, más marinera, con colinas que caen directas al mar.
Templo de Haedong Yonggungsa: un templo budista del siglo XIV construido directamente sobre las rocas de la costa. El amanecer aquí es uno de esos momentos que no necesita filtro de Instagram.
Mercado de Jagalchi: el mercado de pescado y marisco más grande del país. Señala lo que quieres en los puestos de la planta baja, sube al piso de arriba y te lo cocinan al momento. Un festín de hoe (sashimi al estilo coreano) para dos cuesta unos 30.000-40.000 wones.
Pueblo cultural de Gamcheon: el "Santorini coreano", casas de colores escalonadas por la ladera. Sí, es turístico. Pero también es de verdad bonito, y el barrio tiene una historia real detrás.
Playa de Haeundae: la playa más famosa de Corea. Abarrotada en agosto; en octubre, casi vacía y perfecta para un paseo al atardecer.
Gyeongju: la ciudad que es un museo al aire libre
Gyeongju fue la capital del reino de Silla durante casi mil años y tiene la mayor densidad de patrimonio histórico de Corea: túmulos funerarios en medio de parques públicos, pagodas entre los arrozales y templos en las cumbres de las montañas cercanas.
Bulguksa: un templo budista del siglo VIII y Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. Los jardines en otoño son otro nivel.
Gruta de Seokguram: a 8 km de Bulguksa, una cueva artificial del siglo VIII que alberga un Buda de granito de 3,5 metros. Se accede por un camino forestal, unos 20 minutos a pie desde el aparcamiento.
Complejo de tumbas de Daereungwon: un parque lleno de túmulos funerarios de los reyes de Silla. Puedes entrar en la tumba de Cheonmachong y ver los objetos de oro hallados en la excavación. Entrada: unos 3.000 wones.
Jeju: la isla volcánica del sur
Jeju es otra cosa. Una isla volcánica frente a la punta sur del país, con playas de arena negra, campos de azaleas en primavera, mandarinales en otoño y el Hallasan —el pico más alto de Corea del Sur, con 1.947 metros— en el centro.
Los vuelos entre Seúl y Jeju son frecuentes y baratos (desde 25-40 euros si reservas con antelación). En Viatsy podemos añadir Jeju como extensión de cualquier itinerario por el país: es el complemento perfecto para un viaje a medida por Corea del Sur.
Gastronomía: comer en Corea del Sur
La comida coreana no es solo kimchi —aunque el kimchi (col fermentada con pasta de chile, ajo y jengibre) está prácticamente en cada mesa, en decenas de variedades—. Estos son los platos que no te puedes perder:
- Bibimbap: arroz con verduras salteadas, carne, huevo y pasta de chile gochujang. La versión de lujo está en Jeonju, la capital gastronómica del país.
- Samgyeopsal: panceta de cerdo que asas tú mismo en la mesa y comes envuelta en hojas de lechuga con ajo, ssamjang (pasta de soja picante) y kimchi. Una ración para dos ronda los 20.000-25.000 wones.
- Tteokbokki: pastelitos de arroz en salsa de chile picante. La versión callejera, en un puesto pojangmacha, es la mejor.
- Japchae: fideos de boniato salteados con verduras y carne. Suaves, ligeramente dulces, adictivos.
- Haemul pajeon: tortita de marisco y cebolleta. El maridaje perfecto es el makgeolli, el vino de arroz turbio y ligeramente espumoso que se sirve en cuencos de barro.
Una comida completa en un restaurante local, no turístico, sale por 9.000-15.000 wones por persona (5-9 euros). Comer bien y barato en Corea del Sur es facilísimo.
Cómo moverte por Corea del Sur
El transporte público coreano es de una eficiencia envidiable. En serio.
Metro de Seúl: cubre prácticamente toda la ciudad y parte del área metropolitana. Las líneas se distinguen por colores, los avisos son en coreano, inglés, chino y japonés, y los trenes pasan cada 2-3 minutos en hora punta. Cómprate una tarjeta T-money nada más aterrizar: la tarjeta en sí cuesta 2.500-4.000 wones en las tiendas de conveniencia del aeropuerto, la recargas con efectivo y sirve para el metro, los autobuses e incluso algunos taxis de todo el país. El saldo que sobre se te devuelve antes de volver a casa.
KTX (Korea Train Express): el tren de alta velocidad une Seúl con Busan en unas 2 h 30 min (desde 59.800 wones, unos 34 euros, en clase estándar) y con Gyeongju —estación de Singyeongju— en poco más de 2 horas. Rápido, puntual y cómodo. Reserva con antelación a través de la app o la web de Korail si viajas en temporada alta o en torno al Chuseok; y si tienes previstos varios trayectos largos en tren, el KORAIL Pass para visitantes extranjeros puede amortizarse enseguida.
Del aeropuerto de Incheon a Seúl: el tren directo AREX Express tarda 43 minutos desde la Terminal 1 (51 desde la Terminal 2) hasta la estación de Seúl y cuesta unos 11.000-13.000 wones, algo más barato reservado en línea. El tren de cercanías con todas las paradas de la misma línea cuesta unos 5.000 wones y tarda alrededor de una hora. Un taxi al centro de Seúl puede llegar a 70.000-90.000 wones según el tráfico.
Taxis: abundantes, asequibles y seguros. La pega es que pocos conductores hablan inglés. La solución: lleva tu destino escrito en coreano (Google Maps te lo pone fácil para copiar el texto) o usa la app Kakao T, la respuesta coreana a Uber.
Conectividad: Corea del Sur tiene una de las coberturas de internet móvil más rápidas del mundo. Puedes comprar una SIM local en el aeropuerto de Incheon nada más aterrizar —SK, KT y LG tienen mostradores en llegadas— o, más cómodo aún, configurar una eSIM antes de salir de casa.
Consejos prácticos antes de viajar
Moneda: el won coreano (KRW). Como regla general, 1 euro equivale a unos 1.750 wones, así que 10.000 wones son unos 5,70 euros. Las tarjetas internacionales funcionan casi en todas partes, pero lleva algo de efectivo para mercados y restaurantes pequeños. Avisa a tu banco antes de salir y valora usar una tarjeta sin comisiones por cambio de divisa.
Idioma: el coreano (hangul) tiene su propio alfabeto, que puedes aprender a leer fonéticamente en un par de horas de verdad. No necesitas entender el significado: solo reconocer los sonidos ya te ayuda a leer los carteles de los restaurantes. En Seúl, el inglés se defiende bien en las zonas turísticas; en las ciudades pequeñas, menos.
Seguridad: Corea del Sur es uno de los países más seguros del mundo, con índices de delincuencia bajos. Usa el sentido común en zonas de ocio nocturno como Itaewon o Hongdae, igual que harías en cualquier gran ciudad.
Propinas: no se dejan. Las propinas no son costumbre en Corea del Sur e incluso pueden incomodar a tu anfitrión. No dejes dinero en la mesa al marcharte.
Enchufes: el estándar coreano es el tipo C y F, 220 V. Comprueba qué usan tus aparatos antes de meter un adaptador en la maleta.
Prepara tu viaje a Corea del Sur con Viatsy
Viatsy es una agencia de viajes de Barcelona especializada en Asia. Diseñamos itinerarios a medida para Corea del Sur, ya sea un circuito de dos semanas combinando Seúl, Gyeongju, Busan y Jeju, o una extensión a Corea dentro de un viaje más largo por el continente.
Construimos cada itinerario desde cero en torno a tus fechas, tus intereses y tu ritmo. Nada de grupos de 40 personas, nada de paradas en tiendas de recuerdos. Si quieres ver qué podemos montarte, echa un vistazo a nuestros viajes a Corea del Sur o escríbenos directamente.
Fuentes consultadas: Ministerio de Asuntos Exteriores – recomendaciones de viaje a Corea del Sur · Korea Tourism Organization · Portal oficial de la K-ETA · Portal oficial de la e-Arrival Card de Corea · Korail.
Solo información general, verificada en agosto de 2026; no constituye asesoramiento legal, migratorio, médico ni financiero. Las normas de entrada, permisos, tasas y precios cambian sin previo aviso; confirma con las fuentes oficiales para tu propia nacionalidad antes de reservar. Viatsy no asume responsabilidad alguna por el uso que se haga de este artículo.